Presentación de "Ingenios y disparates" de Fernando García Crespo


LA OBRA

Ingenios y Disparates no es un libro de autoayuda; aunque puede ayudar a la persona lectora a pasar un buen rato disfrutando, con una sonrisa en sus labios, de cualquiera de los dieciocho relatos que lo componen. Todas las historias tienen un denominador común, el humor. El autor tiene por costumbre acudir casi todas las mañanas a una oficina, y ha concebido los relatos pensando en la salud mental y emocional de la Humanidad en general, de tal forma que cualquier persona pueda hacer un pequeño paréntesis en su vida, y autoprovocarse una sonrisa dedicando un pequeño espacio de tiempo a la lectura de cualquiera de estos relatos. 
Estas historias han sido ilustradas por Laura G. Bécares, aportando una dosis extra de ternura y divertimento a las narraciones. 
“Ingenios y Disparates” no nace por capricho de su autor, sino como pago a la deuda contraída con el colectivo Artistas por un Sueño, que tuvieron la origenial idea de hacer una gala artística con el ánimo de recaudar fondos para ayudar a cumplir un sueño de una persona buena (se ve que no la encontraron y decidieron focalizar su esfuerzo e ilusión en el autor). A raíz de ello, el dichoso literato no tuvo más remedio que hacer suyo ese sueño no soñado y sacar a la luz estos relatos, eso sí, pensando siempre en el bien de la Humanidad.

L@S AUTORES 

Fernando García Crespo es un tipo normal, hasta que lo conoces, entonces te das cuenta de que es un tipo raro, como todo el mundo. Empezó a escribir en el colegio, como casi todo el mundo, y aún recuerda su primer escrito, su primer poema: ma-má. A veces duda de que haya escrito algo mejor. 
Cuando Fernando no está en la oficina su vida se disparata, de tal forma que durante los últimos veinte años lo mismo puedes verle haciendo el payaso, que manipulando sombras, que fabricando pompas gigantes de jabón. Así pues ha utilizado su literatura como guiones en sus actividades teatrales con el grupo Hoja de Roble. Actualmente se dedica a hacer pompas de jabón (gigantes), siendo su sueño recorrer el mundo con ellas, y no le debe ir tan mal, ya que de momento ha pompeado en León, Asturias, Galicia, Palencia, Barcelona, Tíbet y Nepal.

A Laura G. Bécares siempre le gustó arreglar  cosas, cuando era más pequeña le encantaba Indiana Jones porque viajaba y arreglaba cachivaches antiguos que iba encontrando en sus periplos. De ahí a la restauración de arte, sólo había un paso. Cuando trabajaba en restauración le fascinaba  saber que al paso del restaurador las paredes de las iglesias, los retablos, los lienzos cobraban nueva vida y volvían a brillar; era algo así como magia. Pero, cada vez, el dibujo iba ocupando más espacio en su cabeza. El papel y los colorines reclamaban mayor atención, hasta que decidió dejar la enseñanza en restauración y dedicarse sólo a ellos, y a los niños. Y la idea de "arreglar" regresó con fuerza. La ilustración podía enseñar cosas, intentar mejorar la realidad, embellecerla. Y la creatividad en forma de arte también, y qué mejores mensajeros que los niños. Así que ahora ha comenzado una nueva aventura, sombrero en ristre, a la búsqueda de un sueño que puede parecer inalcanzable: cambiar un poquito el mundo a través del arte. Pero Laura cree firmemente que es posible. ¿La acompañamos?